Según la Sociedad Española de Reumatología, alrededor de 300.000 personas en España sufre de artritis reumatoide. Esta condición puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen, limitando su movilidad y causando molestias constantes.

En los últimos años, se ha descubierto una estrecha relación entre la dieta y la artritis. Se ha observado que ciertos alimentos pueden desencadenar o empeorar la inflamación, mientras que otros tienen propiedades antiinflamatorias y pueden ayudar a aliviar los síntomas de la enfermedad.

Desde la Clínica de la Dra. Jessica Ruiz, exploraremos en detalle cómo la dieta puede afectar la artritis y cómo una alimentación adecuada puede desempeñar un papel crucial en el manejo de los síntomas.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones del cuerpo. Se caracteriza por la inflamación y el dolor en las articulaciones, lo que puede causar dificultad para moverse y limitar la funcionalidad.

Existen diferentes tipos de artritis, siendo los más comunes la artrosis y la artritis reumatoide.

  • Artrosis: También conocida como osteoartritis, es el tipo más común de artritis. Se produce debido al desgaste del cartílago que recubre las articulaciones. Con el tiempo, esto provoca dolor, rigidez y dificultad para moverse. La artrosis suele afectar a las articulaciones que soportan peso, como las rodillas, las caderas y la columna vertebral.
  • Artritis reumatoide: Es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca las articulaciones por error. Esto causa inflamación crónica, dolor y rigidez en las articulaciones. La artritis reumatoide puede afectar cualquier articulación del cuerpo y también puede causar síntomas sistémicos, como fatiga, fiebre y pérdida de peso.

La artritis puede tener diversas causas, como factores genéticos, lesiones articulares, infecciones o desequilibrios del sistema inmunológico. Los síntomas más comunes incluyen dolor, hinchazón, rigidez matutina, dificultad para moverse y sensibilidad en las articulaciones afectadas.

Si bien no existe una cura definitiva para la artritis, se pueden tomar medidas para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Una de estas medidas es adoptar una alimentación adecuada, ya que la dieta puede desempeñar un papel importante en la reducción de la inflamación y el alivio de los síntomas asociados con la enfermedad.

¿Qué relación existe entre artritis y dieta?

La relación entre la dieta y la artritis se basa en el hecho de que ciertos alimentos pueden influir en la inflamación en el cuerpo. Se ha demostrado que una dieta rica en alimentos inflamatorios puede empeorar los síntomas de la artritis, mientras que una dieta antiinflamatoria puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor.

La inflamación es un proceso natural del cuerpo que ayuda a combatir infecciones y lesiones. Sin embargo, en la artritis, la inflamación se vuelve crónica y causa daño en las articulaciones. Algunos alimentos pueden desencadenar una respuesta inflamatoria excesiva en el cuerpo, conocidos como alimentos proinflamatorios, lo que puede empeorar los síntomas de la artritis.

Por otro lado, existen alimentos con propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo y aliviar los síntomas de la artritis. Estos alimentos suelen ser ricos en antioxidantes, ácidos grasos omega-3 y otros compuestos que tienen efectos antiinflamatorios.

Es importante tener en cuenta que la dieta por sí sola no puede curar la artritis, pero puede ser una herramienta útil para reducir la inflamación y mejorar los síntomas.

Alimentación más recomendada para la artritis: dieta antiinflamatoria

Una opción dietética que se ha demostrado beneficiosa es la dieta antiinflamatoria, basada en priorizar el consumo de alimentos antiinflamatorios y reducir o eliminar los alimentos proinflamatorios, ayudando a reducir la inflamación en el cuerpo y aliviar los síntomas de la artritis.

Estas dietas se componen de alimentos ricos en antioxidantes, grasas poliinsaturadas, polifenoles y micronutrientes como el magnesio, la fibra y la vitamina C.

Es importante recordar que cada persona puede tener diferentes necesidades nutricionales y tolerancias individuales. Consultar a un profesional de la salud y nutrición, puede brindar orientación personalizada sobre cómo adaptar la dieta antiinflamatoria a las necesidades específicas de cada individuo.

Alimentos antiinflamatorios y proinflamatorios

Dieta antiinflamatoria artritis-Alimentos recomendados/no recomendados

Infografía de elaboración propia. Doctora Jessica Ruiz

¿Cómo puede ayudar la dieta antiinflamatoria con la artritis?

Las dietas antiinflamatorias no solo ayudan a aliviar el dolor y prevenir la inflamación, sino que también ofrecen múltiples beneficios para las personas que sufren de artritis.

En primer lugar, una dieta antiinflamatoria puede ayudarte a controlar tu peso. Al basarse en alimentos naturales y frescos, sentarás las bases de una alimentación saludable y mejorarás tus hábitos nutricionales. Esto te ayudará a reducir la acumulación de grasas en el cuerpo, lo que puede aliviar la carga y el estrés en las articulaciones afectadas por la artritis.

En segundo lugar, al ser rica en antioxidantes, una dieta antiinflamatoria puede mejorar la circulación sanguínea y la oxigenación en el cuerpo. Esto puede proporcionarte una mayor capacidad física y disminuir la sensación de fatiga y cansancio asociados con la artritis.

Por último, seguir una dieta antiinflamatoria puede contribuir a reducir los síntomas inflamatorios molestos y dolorosos causados por la artritis. Al disminuir la inflamación en el cuerpo, es posible experimentar una reducción en la hinchazón, el dolor y la rigidez de las articulaciones, lo que puede mejorar tu calidad de vida.

Si tienes alguna duda sobre las dietas antiinflamatorias o sobre cómo pueden ayudarte con la artritis, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

En la Clínica de la Doctora Jessica Ruiz, en la Laguna, encontrarás la supervisión médica imprescindible para llevar a cabo una dieta antiinflamatoria adecuada a tus necesidades y objetivos de manera individualizada.

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